
Es un espectáculo de improvisación de danza-teatro, en el que el público tiene la última palabra. Los espectadores determinan el desarrollo del show decidiendo aspectos como el número de bailarinas, frases, palabras a interpretar, la música que sonará…
Las coreografías e interpretaciones se suceden bajo el formato de las jam de teatro, guiadas por un maestro de ceremonias que hace sentir al público como el auténtico protagonista de lo que ocurre en escena.